Too Cool for Internet Explorer

Ayer…

Je. Soy idiota. Debido a ese desfase horario que comentaba, ayer me levanté tarde y mal, así que cogí lo indispensable y corrí raudo y veloz hacia el trabajo, sin prestar demasiada atención a que dejaba atrás. Al mediodía, me doy cuenta que Joan, compañero tanto de trabajo como de piso, marchó una hora antes de lo habitual de la oficina. Mierda. No cogí llaves.
Pregunto a Maricel por el MSN, otra compañera de piso, si estarían para comer. Me dice que no, así que decido buscarme la vida por el mediodía. Llamo a Elfangor y nos vamos con otro compañero de trabajo, Juanma, a comer algo rápido por ahí, tomo el café y de vuelta al trabajo.
Mierda. Joan no aparece esa tarde por la oficina. Espero, pero, que estén en el piso. No puedo confirmarlo porque el móvil está junto a las llaves. A las 7, me voy para el piso. No hay nadie. Entro en una librería y busco algo que me entretenga mientras espero. Encuentro el libro de la segunda película de X-Men, escrito por Claremont. Lo compro, pensando que era un cómic, lo admito. Me siento en el banco de delante del piso y empiezo a leer. Me leo enteritos los capitulos del uno al catorce. Pregunto la hora a algún transeúnte. Las diez menos diez. Me leo hasta el diecisiete en lectura vertical. No llega nadie al piso. Me largo, antes de que sea demasiado tarde para procurarme un plan B. A medio camino, pregunto la hora: las once justas.
Dormí en casa de Elfangor.
Hoy en el trabajo ya ha aparecido Joan.
Diox, soy un desgraciado xD

Tags: , ,