Epic Failure
Eramos cinco. Una invocadora, dos especialistas marciales, un maestro de armas y un ninja. Nuestra misión era descubrir qué estava contaminando el río, así que remontamos su curso, para encontrarnos a un bichejo enorme escupiendo veneno. Algo parecido a un cruze entre pulpo y mantis religiosa, pero de unos cuantos metros de diámetro, y con almenos dos larguísimos tentáculos.
El ninja -Hattori- se acercó mas a la criatura, haciendo gala de su sigilo. Volvió al cabo de unos pocos minutos.
“Hay dos guerreros haciendo guardia y otro hombre, sentado. El peligroso es el otro hombre, creo que es el invocador de esa criatura. No puedo rodearlos y sorprenderlos por detrás, así que vosotros cargad contra ellos y en medio de la confusión, miraré de liquidar al conjurador”
Rydia, que era la única que tenía conocimiento práctico del arte de la convocación de seres mágicos, comentó:
“No es muy buena idea. Eliminar al convocador no desconvocaría a la criatura. La criatura ya ha sido convocada. Eliminar al convocador solo rompería el lazo místico con el que controla al ser. Ademas, ¿seguro que es una criatura convocada? A mi me parece mas bien una vaca.”
“Eh… nada, ¿puedes mirar de desconvocar a esa criatura, pues?” Preguntó Nym, uno de los especialistas en artes marciales.
“No es una buena idea. No conozco a esa criatura. Necesitaría mucho tiempo para preparar la desconvocación. Y aunque me preparara dos, tres o cuatro horas, nada nos aseguraría que tuviera éxito. Y ya os lo digo: No queréis que falle intentando desconvocar a una criatura de ese tamaño. ¿Están muy cercanos entre sí los guardias?”
“Ehm… sí, porque lo dices?”
“Si quieres una distracción, puedo conjurar a mi amigo justo a su lado.”
El amigo de Rydia era un demonio ígneo que realmente daba bastante pavor. Era probable que solo su visión, los guardias se cagaran encima.
“Fantástico, pues hacemos eso. El amigo de Rydia les distrae, vosotros cargad y yo intento ganarles la espalda para acabar rápido con los guardias. Así nos enfrentamos todos juntos a ese… bichejo grandote. ¿Preparados?” Dijo Hattori sacando su arma.
Nym y Ryoh se pusieron en guardia. Sus puños y piernas eran auténticas máquinas de matar. Hankoru, el maestro de armas, sacó su Katana. Rydia convocó su pegaso: Siempre es mejor cargar montado que a pié con su escaso metro sesenta de estatura
“Preparados”. Hankoru quería bronca.
—
Lo primero que vió el conjurador adepto de la Luna Negra fué una pequeña llama que fué creciendo, a escasos metros suyos. La sorpresa inicial dejó paso a las prisas: Alguien -no él, por supuesto- estaba convocando a una criatura ígnea. Mal asunto. No podía permitir que el plan que le había confiado su organización acabara así. ¿Pero que tipo de criatura sería? ¿Una salamandra? ¿Un ave fénix?
Le empezó a entrar el miedo e hizo lo único que se le ocurrió: intentar desconvocar a toda prisa a la misteriosa criatura.
—
Los guerreros ya casi habían empezado a cargar cuando se detuvieron en seco. Estaban alucinando.
“Joder, que pasada. ¿Tú has hecho eso?”, preguntó Hankoru a Rydia.
Acababa de aparecer media docena mas de demonios ígneos, seres idénticos al amigo de Rydia.
“Mierda. Corred, huimos. Rápido. Dentro de pocos segundos, esto se convertirá en una barbacoa.”



Vale una pregunta, ¿esto es una partida de algun juego (o basado en ella), un texto inventado o què? XDD
Aunque bueno, no esta mal, supongo que sera tipo un extracto de algo mayor, ¿no?
¡Nos vemos!
Pues… Es una escena de la partida de rol que estoy jugando. El juego elegido es Anima (http://animarpg.com/), y yo soy la convocadora. Me hizo mucha gracia la escena que describo aqui, por eso decidí inmortalizarla. Rydia puede convocar, a fecha de hoy, el demonio ígneo aqui descrito, un pegaso y una pequeña criatura etérea y sombría, con capacidad para volverse invisible.
Y el comentario diciendo que el bicho ese parecía una vaca… es que saqué pifia en una tirada de identificar criatura…