Muy, pero que muy cansado…
Para los que pensaron que exageraba con esta entrada… Solo decir que viene de lejos. Aqui uno de los ejemplos mas cafres, y creo que mi primera mala experiencia como programador.
Uno de los primeros “trabajitos” en la empresa donde estoy fué el de crear una pequeña aplicación en PHP que, mediante una estructura de formularios, gestionara los banners de las diferentes páginas web que administrábamos, para que los propios comerciales los tuvieran bien organizados y de fácil acceso. Nada muy complicado, en principio: unas cuantas preguntas sobre como quieres el banner (si alargado, si cuadrado, si amarillo, si rojo) y de que página lo quieres, y que te enseñe el banner elegido. Eso sí, con dos botoncitos monos, uno para descargarlo al disco duro y otro para mandarlo directamente por correo.
Yo que mientras me van describiendo que quieren que haga la aplicación voy imaginándome la base de datos subyacente. La verdad es que ahora visto en retrospectiva, no me parece nada complicado, pero tened en cuenta que yo no tenia ninguna experiencia previa con trabajo real con bases de datos. Vamos, que lo mas a lo que mas había llegado era a solucionar los ejercicios de clase. Me hago un pequeño lío mental y comento que necesito pasar las ideas al papel y hacerme un esquema de dicha base de datos, a lo que me contestan:
No, déjate de bases de datos, eso solo te lo va a complicar más. No quiero base de datos (momento escalofrío)
Bueno, vamos a currarnos algo así sin base de datos. ¿Y como lo hacemos para saber que tal banner es azul, cuadrado, de la página www.veasabertu.com y que está escrito en japonés? Dios, la que se me cae encima.
Por aquel entonces era inocente y estaba sin estrenar, así que me lo tragué todo sin rechistar. Nada de base de datos. Vale. Je. No veía lo complicado que llegaría a ser, pero al final me lo saque, por cohones. No os voy a contar cómo lo hice porque me dá algo de verguenza. Solo comentaré que incluye un pacto con el Diablo, una estructura de directorios bastante surrealista mas unos cuantos ficheros de texto.
Bueh, teniendo esto solucionado, me curro la interfície para que sea rápida y maja, utilizando un montón de Ajax que vaya cargando dinàmicamente el formulario correspondiente (”Quieres banners de www.veasabertu.com? Los tengo en azul y amarillo. Ah, lo quieres en amarillo? Los tengo en Japonés e Irlandés”, “Oh, quieres banners de www.paginaweb.net? Solo los tengo en cuadrado y en apaisado”).
Cuando el comercial seleccionaba el banner, pues según lo acordado, se le abrían dos posibilidades: o descargarlo (”Click derecho - Guardar Imagen Como…” es demasiado complicado, por lo que se ve), o mandarlo por correo. Si el comercial quiere mandarlo por correo, le aparece otro formulario con los campos para el destinatario, el remitente que quiere que aparezca, el asunto y el texto.
Lo presento, les gusta, lo prueban y se me quejan.
“Oye, en el texto del correo, no puedes poner un texto por defecto? Es que no se me ocurre que escribir.”
Pues… me parece que eso es cosa tuya, no cosa mía, que para eso tu eres el comercial. Pero como ya he dicho, era un pobre novato y… sí, también me lo tragué sin rechistar.
A piñón, sin mirarme siquiera lo que hacía, escribí en el lugar correspondiente:
“Le entregamos el banner que pidió. Si quiere, puede pegar directamente este código en su página web: <a href=”http://www.aqui-la-pagina-web.com” target=”_blank”><img src=”http://www.ruta.com/del-banner.jpg” border=”0″ alt=”nombre-pagina” /></a>
Les comento a los comerciales que el cambio ya está hecho y que solo han de confirmarme el texto que les he puesto yo, y cambiar según convenga, las URLs de la página y del banner antes de mandar ningún correo.
Alos tres o cuatro minutos, me llaman.
“Mira, que esto no está bien.”
“Que quieres decir con que no está bien?”
“Pues que no funciona, que lo has hecho mal”
“Espera un segundo”
Lo compruebo, no fuera que al poner el texto la cascara por otro lado. Todo correcto. Pruebo de mandarme un e-mail con un banner a mi mismo. Lo recibo sin problemas.
“Eh… a mi me funciona perfectamente. Que pasa exactamente?”
“Pues que no me aparece el texto que dices que has escrito, me aparece otro texto.”
¿Einh? ¿Que coño le sale, pues? ¿El Quijote? ¿Iorem Ipsum? No, lo mas probable es que sea algún error PHP.
“Un segundo, que vengo y me lo miro”
Voy hasta su ordenador. Miro la pantalla… y me encuentro con mi texto.
“Pues eso es lo que yo he escrito.”
“¿Y se puede saber donde estan las URLs que he de modificar? ¿Ves como no lo hiciste bien?”
No. No puede ser. Me niego a aceptarlo. Miro la pantalla. Miro al comercial. El comercial me mira a mi, cabreado. Según él, yo no he hecho mi trabajo. En realidad, de lo que se está quejando es de que le tocará escribir a él el correo. Dios, pero que fuerte. No me lo creo.
No digo nada. Levanto el dedo como si estuviera en párvulos. Abro la boca. Cierro la boca y bajo el dedo. Coño, que me ha cogido por sorpresa y me he bloqueado totalmente. Me despabilo. Cojo el ratón y hago scroll en el textarea, hasta que muestre las URLs “desaparecidas”.
Me voy sin decir nada. La situación me parece tan surrealista que no merece explicación. Por poco que sepas de informática ofimática, quiero creer que sabes como funciona la barra de scroll. Y si no… pues que quieres que te diga. Dedícate a otras cosas, pero no a algo con lo que te pases 8 horas al dia frente un ordenador, porque no vas a dar pié en bola.
Y no digo nada de que se diera por supuesto que el error era mío, se me acusara de no hacer el trabajo de otro y que luego no se me disculpara (que vamos, es lo mínimo, digo yo).
Eso sí, ese comercial me ha tratado de manera diferente desde entoces. No sé, con mas respeto.




“Y no digo nada de que se diera por supuesto que el error era mío, se me acusara de no hacer el trabajo de otro y que luego no se me disculpara (que vamos, es lo mínimo, digo yo).” <- esto no ocurre sólo en informática, en el mío también me ha pasado alguna vez. Aunque normalmente les he mandado a la mierda, educadamente y explicando mis razones, para demostrarles que yo tenía razón, pero a la mierda xDDDD
Si sé perfectamente que eso ocurre en qualquier sector. Cosas parecidas me han pasado en otros trabajos. Lo que creo especialmente grave de este caso en concreto es la ignorancia total sobre lo mas básico del trabajo con ordenadores. Tan básico que ya ni se suele explicar en clases de ofimática básica. Esa ignorancia es muuuuy grave en alguien que las 8 horas que tiene la jornada laboral se las pase delante de un “cacharro de estos”.
Acaba de entrar uno a trabajar que no sabe qué es un navegador web. Literalmente, sin exagerar. Se lo tuve que explicar. Ya digo, esto no es grave en la mayoría de los casos. Esto se convierte en grave cuando metes a este individuo a comercial dedicado a vender páginas web.